Este sitio web tiene ciertas restriucciones de navegación. Le recomendamos utilizar buscadores como: Edge, Chrome, Safari o Firefox.

6 CUOTAS SIN INTERÉS ENVÍO GRATIS 30 DÍAS DE PRUEBA

Carrito 0

Lo siento, parece que no tenemos suficiente de este producto.

Subtotal Gratis

Su carrito está vacio.

¿Cómo hacer crioterapia en invierno?

¿Cómo hacer crioterapia en invierno?

Derribando mitos

Sí, se puede hacer crioterapia en invierno. 

Pensemos que, tradicionalmente, la crioterapia arrancó con los cold plunges en países nórdicos, donde los lagos están recubiertos por hielo durante los meses invernales. En estos países, la exposición al frío es una práctica muy común para arrancar el día con un shock de energía, aliviar el dolor, la inflamación y el estrés, como también mejorar el estado de ánimo.

“¿Me voy a enfermar si hago crioterapia en invierno?” No. Si bien es cierto que los virus y gérmenes proliferan durante el invierno, la crioterapia puede ayudar a combatir las enfermedades ya que fortalece el sistema inmunológico

Muchos de nosotros no tenemos la tolerancia al frío que tienen los nórdicos. Pero esto no significa que dejemos de hacer crioterapia durante el invierno. Para esto, es necesario tener en cuenta algunas cuestiones para hacer las inmersiones de la manera más segura.


Cómo hacer crioterapia en invierno

En invierno, lo que más importa a la hora de realizar crioterapia es la seguridad. Esto es todo lo que tenés que saber para que tengas una experiencia tanto segura como beneficiosa.


La temperatura

Para ser considerado crioterapia y recibir los beneficios del frío, la temperatura del agua tiene que estar por debajo de los 14-13 °C. La temperatura que elegimos para la sesión va a depender de nuestra tolerancia al frío, objetivos e incluso cómo nos sentimos física y emocionalmente ese día.

En invierno, la temperatura externa ya es fría y las condiciones climáticas más ásperas. Por eso, es importante no sobreexigir al cuerpo y realizar la sesión de crioterapia con temperaturas no tan extremas: entre 13 y 10 grados está más que bien. 


El tiempo

Con 2 minutos de crioterapia ya obtenemos casi la totalidad de los beneficios del frío. Las sesiones más largas ya tienen que ver más con una cuestión mental, de construcción de resiliencia y mindfulness, que un beneficio físico. 

En invierno recomendamos realizar sesiones cortas de entre 2 y 3 minutos, sin llevar al cuerpo al límite.

(*) No se recomienda superar los 8 minutos dentro del agua ya que se puede desencadenar un cuadro de hipotermia. 


La respiración

En el momento en que el cuerpo se sumerge en agua fría, el corazón se acelera y la respiración se vuelve superficial. Esto es una reacción normal del cuerpo. 

La clave consiste en controlar la respiración: inhalaciones por nariz y exhalaciones por boca. Lento y controlado. Mientras más foco tengas puesto en tu respiración, menos va a estar en el frío. 

(*) Un tip: con las bañeras de Alfa Humans, de diseño ergonómico, tenés la posibilidad de dejar las manos y los pies fuera del agua. Las extremidades son las más sensibles al frío y, al sacarlas del agua, la experiencia puede ser más placentera


La vuelta al calor

He aquí el punto más importante de todos: la vuelta al calor post-inmersión. 

Siempre se recomienda realizar ejercicios suaves luego de la inmersión para que el cuerpo vuelva a entrar en calor. Esto es doblemente importante en invierno, ya que al estar el ambiente exterior más frío, al cuerpo le cuesta más recuperar su temperatura normal. 

La vuelta al calor tiene que durar el doble del tiempo que se estuvo dentro del agua. 

¿Qué pasa si no se hace la vuelta al calor? Con la crioterapia se genera la vasoconstricción y la sangre va hacia el centro del cuerpo para proteger los órganos vitales. Al salir del agua sucede lo contrario: los vasos se dilatan y la sangre comienza a circular por todo el cuerpo. Si no se realizan los ejercicios suaves, esa sangre que vuelve a circular (que está fría) va a hacer que, al rato de terminar la inmersión, tengamos frío y comencemos a temblar. En invierno, sin la vuelta al calor, corremos el riesgo de entrar en hipotermia.

Estos ejercicios ayudan a elevan la temperatura corporal post-inmersión:

  • Posición del jinete de Wim Hof

  • Sentadillas 

  • Flexiones de brazos

  • Plancha abdominal


¿Por qué hacer crioterapia en invierno?

 Estos son algunos de los principales beneficios de la crioterapia, especialmente en los meses más fríos del año:

 

Sistema inmune

La crioterapia fortalece nuestro “ejército biológico” ya que el cuerpo experimenta un aumento de glóbulos blancos. Esto podría reducir las chances de contraer las clásicas enfermedades asociadas al invierno. 


Boost a la función respiratoria

Cuando nos sumergimos en agua helada, la respiración se acelera de forma natural por el shock de temperatura. Los breves estallidos de hiperventilación se han relacionado con ser antiinflamatorios, alcalinizar el PH de la sangre y más. 


Salud de la piel

En invierno la piel es más propensa a secarse, agrietarse o descamarse. Incluso puede exacerbar afecciones como el eczema y la psoriasis. La crioterapia puede ayudar a evitarlo ya que promueve el flujo sanguíneo y suministra a la piel oxígeno y nutrientes vitales.


Mayor tolerancia al frío

¿Qué mejor manera de preparar el cuerpo para el frío que enfrentándolo cara-a-cara? Al hacer crioterapia repetidamente a lo largo del tiempo, nos “entrenamos” y nos volvemos más resistentes al frío.

Con suficiente exposición vas a pasar de “Baby It 's Cold Outside” a “Let It Snow”. 


Quiénes no deberían hacer crioterapia

La crioterapia es una práctica segura y beneficiosa, pero no todas las personas pueden realizarla. En específico, aquellas que cuentan con:

  • Afecciones cardíacas: arritmia, arteria coronaria, hipertensión, etc. 

  • Problemas respiratorios: asma, neumonía, fibrosis pulmonar.

  • Epilepsia o problemas neurológicos.

  • Síndrome de Raynaud o alergia al frío.

  • Embarazadas en su primer trimestre a partir del segundo trimestre, la crioterapia podría aportar beneficios, pero solo con aprobación médica y bajo condiciones seguras).

Si tenés alguna afección o inquietud de salud, consultá con tu médico antes de comenzar con la crioterapia.

Si estás sano pero sos nuevo en esta práctica, comenzá gradualmente: sesiones cortas, un entorno seguro y siempre escuchando a su cuerpo.

Te invitamos a explorar las profundidades de tu potencial y experimentar los increíbles resultados que la crioterapia puede producir en tu vida. Conocé más acerca de nuestras bañeras de crioterapia en la web principal.