En los últimos años, la crioterapia dejó de ser exclusiva del deporte de alto rendimiento y pasó a formar parte de las rutinas de bienestar de cada vez más personas.
Si estás empezando a interesarte en esta práctica —o si ya hacés inmersiones en frío pero querés entender mejor cómo funciona— este artículo es para vos.
¿Qué es y para qué sirve la crioterapia?
La crioterapia es una práctica del wellness que consiste en exponerse deliberadamente al frío. ¿Cómo? Sumergiendo el cuerpo en agua helada, por un corto periodo de tiempo. Lo normal es realizarla con agua entre 13 °C y 3 °C, durante 2 a 5 minutos.
Es común que esta práctica se asocie directamente con el deporte de élite. Pero las culturas nórdicas, por ejemplo, la practican desde hace siglos como parte de su estilo de vida.
¿Cuál es el objetivo? Activar distintos procesos fisiológicos en el cuerpo que generan beneficios a nivel físico y mental. Entre los principales:
-
Boost en los niveles de energía
-
Mejor circulación
-
Fortalecimiento cardiovascular
-
Menos inflamación
-
Recuperación muscular más rápida
-
Mejor estado de ánimo
Todo esto ocurre porque el frío actúa como un estresor controlado, obligando al cuerpo a adaptarse. Y esas adaptaciones son justamente las que producen los beneficios.
¿Qué hay que tener en cuenta antes de arrancar a hacer crioterapia?
Aunque es una práctica simple, no debe tomarse a la ligera. El frío es un estímulo potente y hay tres puntos clave que determinan si la experiencia es segura, efectiva y placentera.
La temperatura
Para desbloquear los beneficios de la crioterapia, el agua debe estar por debajo de los 13 °C.
La recomendación es empezar cerca de ese umbral e ir bajando progresivamente a medida que el cuerpo se adapta.
"Vas a intentar meterte en un agua fría de la que quieres salir pero puedes calmarte para quedarte dentro por un lapso de dos o tres minutos" explica Andrew Huberman.
El tiempo
Con 2 minutos de inmersión ya se obtienen los beneficios de esta práctica. No superes los 8 minutos dentro del agua para evitar el riesgo de hipotermia.
Es muy importante no sobre-exigirse ni llevar el cuerpo al límite. Cada persona es un mundo y tiene distintos niveles de adaptación al frío. Si estás temblando mucho y sentís que no podés más, salí del agua y poné el cuerpo en movimiento para entrar en calor.
Con cada sesión el cuerpo se vuelve más resiliente al frío y vas a poder extender el tiempo de forma natural.
La respiración
Controlar la respiración es la clave fundamental.
¿Cómo respirar? Inhalar profundo por la nariz y exhalar lento por la boca. La exhalación tiene que ser un poco exagerada, como si quisiéramos soplar la sopa en una cuchara.
Cuando ponemos el foco en la respiración, lo estamos sacando del frío. Las voces internas que nos dicen "quiero salir corriendo” se silencian.
¿Cómo hacer crioterapia?
-
Relajación y seteo de mindset: Antes de entrar, realizá 3 respiraciones profundas y controladas. Calmá los nervios y evitá entrar con miedo o ansiedad.
-
Manos primero: Sumergí solo las manos durante 1 minuto. Las manos concentran muchas terminaciones nerviosas y suelen ser la parte más incómoda o dolorosa. Este paso ayuda a aclimatar el cuerpo.
-
Inmersión decidida: Entrar de manera fluida, inhalar al sumergir los pies y exhalar al sumergir el cuerpo completo. No frenes a mitad de camino: eso lo hace mucho más difícil.
-
Respiración consciente: Una vez dentro, mantené respiraciones profundas y controladas para regular la reacción del cuerpo y calmar la mente.
-
Vuelta al calor: Al salir, realizá ejercicio suave durante el doble del tiempo que estuviste en el agua: sentadillas, postura del jinete, movimientos articulares.
Tip: En las bañeras Alfa Humans podés sacar las manos y pies del agua para hacer la experiencia más llevadera.
¿Todos pueden hacer crioterapia?
La crioterapia es una práctica segura y beneficiosa cuando se realiza de forma controlada. Sin embargo, también es verdad que no todas las personas pueden hacerla.
No se recomienda en casos de:
-
Arritmias o enfermedades cardiovasculares
-
Hipertensión no controlada
-
Asma u otras afecciones respiratorias
-
Síndrome de Raynaud
-
Epilepsia o enfermedades neurológicas
-
Embarazo (primer trimestre; luego solo con aprobación médica)
Tengas o no alguna condición, consultar con un médico antes de comenzar con esta práctica es una buena idea.
Conclusión
La crioterapia es una herramienta simple pero poderosa para mejorar energía, recuperación, circulación y bienestar mental.
No se trata de “aguantar el frío”, sino de usar el estímulo correcto para que el cuerpo se adapte y se fortalezca.
Ahora es tu turno.
Te invitamos a explorar tu potencial y experimentar los beneficios reales de la crioterapia con las Ice Baths de Alfa Humans, diseñadas para integrarse a tu estilo de vida y llevarlo un paso más allá.