¿Qué es la dopamina?
La dopamina es un neurotransmisor, un mensajero químico que permite que las neuronas se comuniquen con otras células. Junto con la serotonina y la noradrenalina, forma parte del sistema que regula el estado de ánimo, la motivación y múltiples funciones corporales.
Funciones principales de la dopamina:
-
Aprendizaje, atención y memoria. Nos ayuda a sentirnos con energía y retener información en el corto plazo.
-
Motivación. No solo nos recompensa tras realizar una actividad placentera; también se libera antes, impulsándonos a actuar.
-
Placer. Conciertos, películas, comida favorita… la dopamina participa en todas esas sensaciones agradables.
-
Sueño. La melatonina, la hormona del sueño, necesita que se segregue dopamina para su regulación. Así, contribuye a la regulación del reloj biológico.
-
Estado de ánimo. Niveles bajos de dopamina están asociados a falta de disfrute, tristeza e incluso síntomas depresivos.
Debido a que interviene en tantos procesos, alteraciones en los niveles de dopamina pueden generar problemas de salud.
Uno de los ejemplos más conocidos es el Parkinson. Las neuronas necesitan dopamina para ayudar a controlar el movimiento muscular. Cuando hay Parkinson, las neuronas que producen dopamina se deterioran, lo que dificulta enviar señales correctas a los músculos. Esto genera rigidez y pérdida de control del movimiento.
El exceso de dopamina, sin embargo, tampoco es bueno. Está asociado a problemas de salud mental, como la esquizofrenia y la bipolaridad.
¿Qué es la crioterapia?
La crioterapia consiste en exponerse de manera deliberada a temperaturas frías —generalmente en agua— para activar respuestas fisiológicas beneficiosas.
-
Reducir la inflamación en el cuerpo
-
Elevar los niveles de energía
-
Mejorar el bienestar emocional
-
Acelerar la recuperación muscular
-
Mejorar el sueño
-
Bajar los niveles de estrés
¿Cómo se hace crioterapia? Para ser considerado crioterapia, el agua debe estar por debajo de los 13 °C y la inmersión debe durar entre 2 y 3 minutos. Al salir del agua, es muy importante volver a entrar en calor el cuerpo a través de un leve ejercicio, como sentadillas isométricas, flexiones, etc.
Ahora bien, se puede realizar en temperaturas más bajas, e incluso por un par de minutos más. Esto va a depender de tu adaptación al frío, tu nivel de experiencia e incluso cómo te sentís ese mismo día.
Son dos las claves al realizar crioterapia:
-
Nunca te sobre-exijas. Ni con la temperatura, ni con el tiempo, ni con la cantidad de veces a la semana. Cada cuerpo y cada día es distinto.
-
Enfocate en la respiración. Cuando movemos el foco del frío hacia cómo estamos respirando, la mente se calma y podemos controlar la reacción del cuerpo. Inhalaciones profundas por nariz y exhalaciones lentas por boca.
¿Cuál es la relación entre la dopamina y la crioterapia?
La exposición al frío activa la liberación de dopamina, noradrenalina y norepinefrina, todas involucradas en la regulación del estado de ánimo, la energía y la motivación.
La explicación más “científica” sería que, cuando la temperatura interna desciende, el cerebro libera neurotransmisores asociados al bienestar. Desde una perspectiva evolutiva, esto puede haber sido un mecanismo de defensa: el cuerpo libera sustancias que mejoran el ánimo y reducen la fatiga en situaciones extremas para impulsar la supervivencia.
Un caso de estudio
En su podcast Huberman Lab, el neurocientífico Andrew Huberman analiza el estudio “Human physiological responses to immersion into water of different temperatures” (Sramek, 2000):
-
Participantes sumergidos en agua hasta el cuello.
-
Tres temperaturas: 32°C, 20°C y 13°C.
-
Midieron: temperatura corporal, metabolismo y niveles de norepinefrina, epinefrina, dopamina y cortisol en sangre.
Esto fue lo que observaron:
-
El grupo que se sumergió en agua a 32°C no experimentó un cambio en el metabolismo ni un aumento significativo de la dopamina.
-
El grupo que estuvo en agua a 20°C experimentó un aumento del 93% en su tasa metabólica.
-
El grupo que estuvo en agua a 13°C experimentó un aumento del 350% en el metabolismo.
Pero los datos más sorprendente fueron los valores neuroquímicos: los niveles de concentración de dopamina aumentaron en un 250% y dicho aumento perduró durante un período de tiempo muy largo, incluso hasta dos horas.
"Creo que estos efectos documentados en humanos explican gran parte de la mejora de la atención y de los sentimientos de bienestar y estado de ánimo que típicamente las personas experimentan después de una exposición deliberada al frío" expresa Huberman.
Si ya hiciste crioterapia alguna vez, es probable que te hayas sentido muy bien al salir, lleno de energía, de buen humor y motivado.
Conclusión: el frío como herramienta natural para mejorar tu bienestar
La evidencia científica muestra que la crioterapia puede aumentar de forma significativa y prolongada la dopamina, mejorar el estado de ánimo y aumentar la energía.
Si estás buscando una práctica sencilla para mejorar salud mental, rendimiento y bienestar emocional, la exposición al frío es una gran idea.
(*) La información en este artículo no es ni debe tomarse como consejo médico. Personas con problemas cardíacos, hipertensión, epilepsia, asma o embarazo no deben realizar esta práctica. Consultar siempre con su médico de cabecera para saber si la crioterapia es segura y beneficiosa para vos.
En nuestro Wellness Journal vas a encontrar guías prácticas, estudios científicos explicados de forma simple y contenido educativo sobre la crioterapia, el sauna y otras temáticas del mundo del wellness.